Norte en Línea - En Argentina más de 140 mil personas viven con VIH, pero el 17% no conoce su diagnóstico

En Argentina más de 140 mil personas viven con VIH, pero el 17% no conoce su diagnóstico

En Argentina más de 140 mil personas viven con VIH, pero el 17% no conoce su diagnóstico
28 Nov
2022

Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en Argentina cada año hay en promedio 4.500 casos nuevos del virus, diagnosticándose más del doble en varones que en mujeres.

Año tras año, en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el VIH, las comunidades y organizaciones de todo el mundo se reúnen para reforzar la concientización acerca del VIH y de todas las personas cuyas vidas se han visto afectadas por este virus. En muchos casos, la infección por VIH puede no presentar síntomas evidentes, por lo que la única manera de saber si alguien la contrajo es a través de un test, y, en Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, se calcula que el 17% de las personas infectadas con el virus de VIH aún no han sido diagnosticadas.


Como bien es sabido, la transmisión de la enfermedad se puede dar, principalmente, a través de relaciones sexuales de cualquier tipo sin preservativo; pero también al compartir agujas, jeringas, máquinas de afeitar, piercings, o a través del parto o la lactancia si la persona embarazada está infectada por el virus de VIH y no se tienen en cuenta los cuidados necesarios. Es de suma importancia también conocer y entender que una persona con VIH, con un tratamiento adecuado y con carga viral no detectable, no transmite el virus. Cuando se realiza de forma adecuada, el tratamiento antirretroviral evita que el virus se replique y, como consecuencia, disminuye el número de copias virales en sangre hasta niveles que no pueden ser detectados por análisis convencionales, controlando de forma efectiva la infección y mejorando significativamente la calidad y expectativa de vida de las personas infectadas.


El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) junto con los países que forman parte, se comprometieron a alcanzar los objetivos 95-95-95-95 que establecen que el 95% de las personas que viven con el VIH conozca su diagnóstico, que 95% de las personas diagnosticadas con el VIH reciba terapia antirretroviral continuada, que el 95% de las que reciben terapia antirretroviral tenga supresión viral, y que el 95% de las personas que tienen supresión viral puedan gozar de una buena calidad de vida. Según un informe desarrollado por la misma organización, en Argentina cada año 4.500 personas se infectan con el VIH, diagnosticándose 2,4 varones por cada mujer con el virus y, del 29,9% que se realiza el test en una etapa avanzada de la infección.


A su vez, teniendo en cuenta que las personas con VIH han sido uno de los grupos más estigmatizados de la sociedad, a mediados de 2022, el Congreso argentino aprobó una actualización de la ley 23.798 de respuesta integral al VIH, las hepatitis virales, la tuberculosis y las infecciones de transmisión sexual (ITS), habiendo contado con el aporte de varias organizaciones de la sociedad civil. Esta ley exige el fin del estigma, el rechazo y la discriminación contra las personas que viven con el VIH o las ITS, para así lograr detener la criminalización de la exposición o transmisión del virus.


Aun así, a pesar de los esfuerzos llevados adelante, el VIH continúa siendo un importante problema de salud pública a nivel mundial, aunque los tratamientos antirretrovirales hayan transformado la enfermedad en una condición crónica, existen aún varios factores que debemos seguir mejorando entre todos, por lo que esta fecha es una oportunidad para reconocer los avances realizados en términos de tecnología, innovación y salud. Debemos continuar trabajando en conjunto con funcionarios de salud pública, defensores de la comunidad, investigadores y proveedores de atención médica para encontrar nuevas formas de abordar las desigualdades en la atención del VIH en todo el mundo.


La “interiorización del estigma”, que sucede cuando una persona absorbe las ideas negativas y los estereotipos sobre las personas con VIH y comienza a aplicarlos a sí misma, puede producir sentimientos de vergüenza, miedo a que se sepa, aislamiento y desesperación, resultando en que esa persona no se haga la prueba ni reciba tratamiento para el VIH. Asimismo, la combinación de falta de conocimiento e información junto con la existencia de suposiciones produce en la sociedad un aumento en el miedo a contraer la infección, ya que son muchas las personas que aún piensan que el VIH es una infección que solo contraen ciertos grupos, llevando a que se hagan juicios de valor negativos sobre las personas que tienen VIH.


En ese sentido, y desde hace 35 años, Gilead trabaja activamente en pos de la innovación con tratamientos que permiten a las personas infectadas por el virus de VIH tener una expectativa de vida similar a la población que no lo padece y con una buena calidad de vida, haciéndole frente a la discriminación. La compañía ha ayudado a transformar la evolución de la infección a través de medicamentos innovadores y junto con el laboratorio Gador, socio para su comercialización local, trabajan incansablemente colaborando con diversos actores para ampliar el acceso a las pruebas y el tratamiento. Tanto en Gilead como en Gador están comprometidos para que cada persona VIH+ tenga una mejor calidad de vida, en busca de mejorar la educación para incrementar el diagnostico oportuno, y combatir el estigma y la discriminación al incentivar a que cada uno de nosotros genere un cambio positivo en sus familias y comunidades.

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