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Dedos de mimbre en Berisso

INTA AMBA acompaña en la formación de talleres de procesamiento y confección de canastos, cestos, cercos, aboneras, entre otros. Agregado de valor y mucho potencial para la comercialización.

Como la canción de Luis Alberto Spinetta en Berisso hay productores con Dedos de mimbre. La habilidad para confeccionar artesanías con esa cosecha parece excepcional, pero guarda secretos que suelen develarse en distintos talleres en los que se realizan canastos, cestos, cercos, aboneras, entre otros. La Oficina Desarrollo Local (ODL) INTA AMBA Berisso apuntala estas iniciativas.


“Actualmente, existen muy pocos países dedicados al cultivo del mimbre y a la fabricación de cestos y muebles de esta fibra”, se lee en un informe del Centro de Investigación y Desarrollo en Diseño Industrial y agrega que puede encontrarse en “algunas regiones de Asia; Francia, España y Finlandia en Europa; y en América, Chile y Argentina”.

En todos los países – avanza el documento– se da la particularidad de que es una única región la que concentra y produce más del 80% de la producción total. Dentro de nuestro país el 98% de la producción se concentra en la Región del Delta y existen otras regiones en el Sur de la provincia de Buenos Aires, como la costa de Berisso, donde se produce mimbre a menor escala.


"La ODL viene trabajando en conjunto con productores, huerteros, artesanos, docentes, artistas, desde 2010 para difundir el uso del mimbre en la Agricultura familiar, y diversificar los productos que se puede obtener a partir de esta materia prima. La minga de mimbre es una actividad que realizamos anualmente en donde nos juntamos a cosechar en forma grupal la materia prima que luego iremos transformando en cestos, canastos, sombraculos, aboneras, entre otras cosas, para lo cual programamos posteriormente una serie de talleres.", dijo Marcelo Miranda, técnico del INTA AMBA a cargo de la Oficina.

Los primeros pasos se dan con tijera de podar, guantes, repelente y botas. Así deben comenzar a cosechar tanto artesanos, huerteros, granjeros, viveristas, artistas, productores o todos aquellos que quieran pasar un día de trabajo en contacto con la naturaleza.


Para lograr este propósito conjuntamente con la Escuela Agropecuaria N° 1 de Berisso, en el marco del Programa Prohuerta (INTA/MDSN), realizan espacios de colaboración como la jornada “Minga de mimbre” en el predio de un productor mimbrero de Los Talas.


La minga (minka en quechua) es sinónimo de trabajo comunitario de utilidad social. Su significado deriva del conocimiento que tenían los aborígenes sobre la importancia de hacer una tarea compartida para el bien común: se lo hace más rápido y mejor. Una auténtica fiesta.


Agregado de valor
La zona que abarca el INTA Berisso está caracterizada por una gran heterogeneidad de productores que incluye tanto la producción de mimbre como elaboración de dulces, salsas y vino de la costa con recetas marcadas por el componente inmigrante de la zona. También se apuntala la comercialización y el turismo


El agregado de valor aquí es la llave para una mejor comercialización: con el mimbre confeccionan canastos; con las plantas medicinales realizan preparados sencillos, ungüentos; secan yuyos y aromáticas; y trabajan en el manejo apropiado de plantas medicinales. Y muchos productores de Berisso ya preparan licores con plantas nativas.


Productores de uva, mimbre o madera consideran clave la participación institucional en esta zona: “Los productores no podemos perder el tiempo, por eso es importante tener tan cerca una oficina del INTA para realizar nuestras gestiones”, coinciden.

 

Por: Federico Gaston GUERRA, Debora Andrea MAS
Foto: Debora Mas.

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